NANO
El potencial que tiene la técnica de reducir los materiales a su nanoescala es imprevisible y, posiblemente, infinita. Poder cambiar las propiedades físicas, químicas y biológicas posibilita también poder recombinarlas de acuerdo con las necesidades, intereses y objetivos del científico. La ciencia ficción se haría realidad delante de propuestas tan fantásticas y sorprendentes, como las que veremos a continuación :
Salud:
− Sistemas destinados a vehicular moléculas activas hacia el órgano afectado (diana), lo que permitiría mejorar la eficacia terapéutica y reducir la toxicidad de los fármacos, al poderse transportar éstos por el organismo inocuamente y controlar su liberación en el lugar y momento deseados.
− Sistemas de diagnóstico basados en moléculas complejas diseñadas para fines específicos.
− Microchips altamente sensibles que contienen un ADN intacto capaz de detectar el antibiótico adecuado para acabar con un virus determinado.
Informatización:
− El aumento en varios órdenes de magnitud de las capacidades actuales de almacenamiento de datos, el desarrollo de computadoras y sistemas de transferencia de datos más rápidos y de mayor integración, que superen en miles de veces las prestaciones de los sistemas actuales.
− La reducción del tamaño de los componentes (miniaturización). Los circuitos lógicos más pequeños del mundo: un componente de dos transistores hecho de una molécula de carbono con la forma de un hilo hueco 100 000 veces más delgado que un cabello humano, cuyas propiedades de transconducción superan en más del doble a los actuales chips de silicio.
Defensa:
− La armadura dinámica, construida a partir de fibras de 100 micras de ancho rellenas de nanocápsulas que contienen partículas magnéticas de 10 nanómetros. Cuando este material se expone a un campo magnético, que el soldado podría activar a voluntad, las cápsulas se alinean para hacer al tejido 50 veces más rígido y resistente de lo normal. Los soldados podrían activar la armadura dinámica en cualquier momento que consideren peligroso (al oír disparos, en una situación de riesgo o automáticamente).
− El desarrollo de una tela inteligente para los uniformes, que copia las propiedades de la tela de araña (el material más resistente y flexible que existe en la naturaleza).
Otras esferas: Transporte, construcción, procesos industriales, entre otras.
− Materiales 10 veces más resistentes y mucho más ligeros que el acero permitirían desarrollar medios de transporte más seguros y de menor consumo, lo que determinaría un descenso en la utilización de combustibles fósiles.
− Sensores minúsculos de muy bajo precio, capaces de controlar multitud de parámetros, de forma tal que muchos procesos industriales o de la vida cotidiana se hagan más precisos y seguros (conducción vial, detección de contaminantes, electrodomésticos inteligentes).
− Sistemas de extracción de contaminantes tanto del agua como del aire*.
* Escobar Rodríguez, Alberto M., NBIC – Nano, Bio, Info, Cogno. La Convergencia de las tecnologías. Observatorio Cubano de Ciencia y Tecnología, 2008.
Como hemos visto, ningún área del conocimiento humano y ningún aspecto de nuestras vidas parece quedarse inmune a la acción de la nanotecnología. La propia ciencia precisa ser repensada, puesto que estas novedades cambiarían no solamente la manera de administrar fármacos, por ejemplo, sino que la manera misma de hacer ciencia. Será necesaria la formación de nuevos profesionales y, incluso, la reelaboración de los estudios básicos para los niños.
Todo, absolutamente todo, podrá ser controlado y, por eso mismo, es importante haber un control social de la nanotecnología. ¿Quién, por qué, para qué y para quién? Por supuesto que un mayor control y manipulación de los seres vivos y del medio ambiente de una manera general (energías renovables, descontaminación del aire), además del aumento de la productividad, supone avances estupendos. Pero también conlleva una gran responsabilidad.
BIO
El próximo elemento en esta combinación de tecnologías que forma la Convergencia NBIC es la Biotecnología, que viene a ser la aplicación de la nanotecnología en el área biomédica. Se trata, en mi opinión, del punto quizás más sensible de esta discusión. Justo aquí lidiamos con la vida humana y las implicaciones que estas técnicas tendrán en los seres vivos.
¿Cuáles son los efectos adversos de las plantas transgénicas, por ejemplo, en la salud?
¿Puede el hombre controlar la vida de una manera ilimitada? ¿Debe hacerlo?
¿Son el envejecimiento y la muerte verdaderamente inevitables?
¿Cuál seria el impacto social y familiar de un grupo con tatarabuelos?
¿Es la clonación humana posible?
Para Wilmut y Campbell, en el libro “La segunda creación”, hay tres biotecnologías que, juntas, podrían resultar el control absoluto de los procesos vitales. Son: la Ingeniería Genética, la Genómica y la Clonación. Esta última es la que despierta más curiosidad y genera más polémica. Quizás por una exagerada connotación negativa, resultado de casos como la oveja Dolly. Al final, ¿qué hay de cierto en todo ello? ¿Hasta qué punto se trata de reacciones histéricas o frívolas, fruto del desconocimiento?
Hablemos un poco de ella. La clonación de los mamíferos surgió, según sus creadores , de manera colateral, no era su intención desde el inicio. Lo que les interesaba era la Ingeniería Genética, o sea, recombinar genes de plantas y obtener alimentos más proteicos, por ejemplo. De ahí a trabajar con ovejas en la búsqueda de una leche con hormonas útiles para la medicina humana fue un paso.
Pero eso no quiere decir que la clonación humana es posible o deseable. De hecho, para los “padres” de la oveja Dolly no lo es. Según su libro “La Segunda Creación”, para empezar un individuo adulto nunca, jamás, será igual a otro. Sus características no dependen sólo de sus genes, sino de la interacción de esos con el ambiente, las condiciones del embarazo, la alimentación. Y es imposible que dos criaturas pasen por idénticas peripecias vitales . La propia vida nos va moldeando de forma irrepetible, lo que hace que la clonación humana resulte improbable. Pero no imposible. Por eso, ¿hasta qué punto debemos delimitar la acción de los investigadores? ¿Qué distancia existe para los científicos entre la clonación terapéutica y la clonación reproductiva?
Bueno, si por un lado están los que acreditan en los beneficios de la clonación con fines terapéuticos, sea para la obtención de ganado selecto, la preservación de especies en peligro de extinción o para la clonación de tejidos con el objetivo de acabar con problemas de rechazo, está la gran parte de la población que ve en la clonación una especie de crimen contra la vida. Para ellos, el hecho de clonar embriones per se ya es inaceptable, puesto que la información genética de un embrión es la misma que el individuo cargará por toda su vida, de forma que esta empieza desde el momento del encuentro entre óvulo y espermatozoide.
En ese sentido, la bioética se presenta como una materia urgente. Según el Dr. Jouve de la Bareda, “la bioética trataría de analizar las implicaciones que para la salud humana tienen los descubrimientos biológicos, a cuyas aplicaciones trata de dar un sentido moral, mediante la distinción de lo que es bueno o malo” . Y sigue: “existe sin embargo un riesgo, y es el de la inducción de la opinión pública a creer y desear como bueno, humanitario o necesario, lo que no son más que posibilidades no suficientemente maduras”.
Sigamos con los planteamientos. ¿Y que decir de la libertad y privacidad del individuo? Sin lugar a dudas, esas tecnologías no estarán solamente alrededor nuestro, sino que dentro de nosotros (a través de chips y biocápsulas). El control no se limitará a la salud, sino que abrazará todos los aspectos del día a día, como la seguridad, por ejemplo. La vigilancia de cada rincón de la ciudad será permanente – incluso dentro de las casas (véase los sistemas de seguridad con cámaras instaladas por toda la casa). Los datos de cada ciudadano estarán a disposición de las autoridades y, con las TIC’s, también los estarán al alcance de cualquier hacker. De esa manera, es imperativo discutir acerca de los límites de estas novedades, puesto que la intimidad y, sobre todo, la libertad de cada uno puede estar amenazada.
INFO
De la convergencia entre electrónica, computación y telecomunicaciones surgieron nuevos instrumentos para la producción, captación, almacenamiento y transmisión de la información. De esa manera, toda la sociedad se vió involucrada en esta red y de ahí vino el apellido “de la Información”. Y cuando uno dice “la unión hace la fuerza”, seguramente está hablando del tercer punto de la Convergencia NBIC.
Las ciencias de la información han asumido el papel de conductores de este encuentro. A partir de esta red de conocimiento, información y debate, la sociedad pasa a ser protagonista de las transformaciones. Más aún, pasamos a participar de ellas, sugerir, interactuar, criticar y, lo más importante, ejercer el control de la acción de la ciencia.
El surgimiento del “tercer espacio” – léase Internet – modificó los otros dos – campo y ciudad – así como todas las acciones humanas: la guerra, finanzas, ciencia, comercio, ocio, cultura, arte, medicina, enseñanza, hasta la delincuencia . De esta forma, el ciberespacio funciona como elemento catalizador del control de la ciencia, lo que no le exime de también ser controlado. De hecho, la ausencia de un control más austero dio como resultado “enfermedades digitales”, como el ciberterrorismo y el robo de información. Y eso por no hablar de la brecha digital.
COGNO
Para acercarse a la cura de las enfermedades, para alcanzar una mayor longevidad, para descubrir nuevas propiedades de los materiales, para difundir el conocimiento. Para todo eso, el hombre y la máquina se están haciendo cada vez más próximos, unidos e interdependientes. La mente humana es, por lo tanto, el objeto de estudio de las ciencias cognitivas, el cuarto y ultimo elemento de las NBIC.
Descubrir y controlar cada rincón de la mente humana puede llegar a ser muy peligroso. Apenas una delgada línea separa el tratamiento de conductas humanas inaceptadas o inmorales y la manipulación indebida del cerebro. Modelar la mente y el cuerpo significa garantizar más calidad de vida, capacidad humana y más salud. Pero también puede representar menos libertad. Sustituir al hombre por máquinas es eliminar emoción, dudas, nostalgia, afecto, espontaneidad, decepción, angustia. En fin, es acabar con lo que nos hace humanos. Y, con todo respecto por el arduo trabajo de los tecnólogos de la robótica: robot con sentimiento no acaba de convencerme. Sentimientos previamente programados son como mandos a distancia.
Por otro lado, podemos estar creando una competencia altamente desleal para el ser humano. Robots especializados, con capacidades hiper-mejoradas, como fuerza, control, resistencia o raciocinio rápido, obligarán al hombre a repensar muchas de sus actividades. De hecho, ya lo están haciendo. Está visto que nuevas profesiones surgen para dar abasto a las nuevas demandas, mientras que otras son sumariamente sustituidas por máquinas. Y, consecuentemente, la brecha tecnológica hará con que esas diferencias se acentúen entre los países más desarrollados y los del “tercer” mundo.
CONCLUSIONES
La convergencia NBIC es un tema que no se agota. De hecho, la primera lectura no revela toda su complejidad. A cada nuevo texto me deparaba con posibilidades antes no imaginadas y volvía otra vez al principio: ¿adónde nos llevará todo eso?
El miedo a lo desconocido es inevitable y nos lleva a denegar toda y cualquier novedad. Eso es lo que pasa al estudiar la nanotecnología, la biomedicina o las ciencias cognitivas. Para uno que estima tanto su libertad resulta insoportable imaginar que un día el sistema de salud pueda tener controlado todo mi organismo, aunque eso represente una vida más sana, prevención de enfermedades y más probabilidades de cura.
Por otro lado, la ciencia no puede parar. Al llegar a determinado nivel, ya no hay vuelta atrás. Ya no se puede “olvidarlo”. Sin embargo, es necesario tomar la decisión de usar las nuevas tecnologías o no – y, principalmente, de cómo usarlas. Es la ética en la técnica.
Es decir, la convergencia tiene potencial para mejorar la vida del hombre en todos los sentidos, dinamizando las relaciones económicas, garantizando un acceso más amplio a la información, aportando más calidad de vida. Sin embargo, una cosa no quita la otra y para que la humanidad se beneficie de los avances es vital, en mi opinión, que la libertad personal de cada uno sea preservada. La ciencia sólo se puede acercar hasta donde uno permita.
¿Es esto viable? Sinceramente, no lo sé. Al final, ¿sería factible controlar la seguridad de las calles sin afectar a todos los ciudadanos? O, cambiando la mirada, ¿sería posible que todas las personas del mundo tuviesen acceso a la cura del sida?
Por fin, me gustaría puntuar que la intención de este resumen no es cargar el tema de negatividad, sino alertar para los peligros que esta tecnología puede tener en caso de ausencia de controles sociales, éticos y morales.







