Por qué un blog.

Una de las mayores ventajas de la sociedad de la información y su acelerado desarrollo tecnológico son las innumerables posibilidades que uno tiene de comunicarse. Los libros promovían el individualismo, aislando a la gente, la radio y la TV son colectivas. La Internet es capaz de aislar y unir a la vez. Más allá de eso, su carácter multimedia permite una convergencia de los diversos medios de comunicación. Así, a través de la Red podemos leer un libro, ver la tele, ir al cine, acceder al periódico y escuchar nuestras canciones favoritas. Sume a eso la posibilidad de crear, interactuar, producir, modificar y emitir opiniones que todos y cada uno de los usuarios de Internet tienen. Estamos delante del primer medio de comunicación en la historia que es de muchos a muchos.

Por lo tanto, nada más apropiado que hablar de esta revolución comunicacional que interactuando directamente con ella, a través de un blog. Aquí, además de acompañar mis reflexiones acerca de los módulos propuestos por el Máster Sociedad de la Información y del Conocimiento (Universidad Complutense de Madrid, 2008/2009), podrás experimentar algunas de estas tantas posibilidades que ofrecen la World Wide Web. Bienvenid@s!

11.12.08

RESUMEN UNIDAD I - Sociedad de la Información y Globalización Cosmopolita


EL ARTE DE LA WEB ES EL ARTE DEL PENSAMIENTO CONECTADO*



*Derrick De Kerckhove (Inteligencias en Conexión)


No será una sorpresa para nadie saber que casi el 100% de este texto fue escrito basado en artículos, ensayos, entrevistas, e-libros e informaciones sacadas de Internet. Al final, de esto se trata este resumen: ¿hasta donde podemos llegar con la Red Mundial de Ordenadores?
-->¿Dónde está la información, qué información es importante, cómo filtrar esta avalancha de datos, cuando esta información se transforma en conocimiento?
-->¿Qué mudanzas sociales, culturales y políticas se han producido (y siguen produciéndose) desde que la Word Wide Web pasó a hacer parte de nuestro día a día?

Antes mismo de existir, esa sociedad interconectada ya generaba discusiones y ensayos. Un canadiense fue el responsable por los primeros hitos acerca del tema, causando, hasta el día de hoy, controversias, discusiones y un cierto espanto por su carácter “visionario”. Marshal McLuhan creó conceptos y frases históricas, pero, sin lugar a dudas, la Aldeal Global es la más importante. Basado en la revolución provocada por la prensa de Gutenberg, que propagó la escritura y, con eso, abrió camino para la comunicación en masa, McLuhan estudió el poder de los medios de comunicación sobre las sociedades. Un poder que es casi palpable en la actualidad.

En el año de 1969, McLuhan también habló del ‘hombre electrónico’ y dijo que “Todas las herramientas o tecnologías humanas son extensiones de nuestros cuerpos y de nuestros sentidos. Como tal, nos dan nueva influencia y nueva intensidad de percepción y acción”. En términos actuales: la computadora es la extensión de nuestro cuerpo (y eso también lo dijo McLuhan). El boli entra en desuso – ahora digitamos. Los coches son automáticos e ya no hace falta aprender a cambiar las marchas – y con los aparatos GPS, puedes desocupar el rincón de la memoria reservado a los recorridos. Con el corrector ortográfico no necesitamos saber donde van los acentos y la ciencia ya creó el exoesqueleto - ya no necesitamos tener fuerza o hacer esfuerzos físicos, ni siquiera para caminar.


Exoesqueleto creado por la empresa SARCOS para el ejército de EEUU: más cerca de superman.



Esta revolución tecnológica está transformando nuestros conceptos más básicos, como el de la reproducción humana. A través de iniciativas como el proyecto genoma humano o la clonación de la oveja Dolly, la ciencia está creando vida e inteligencia artificiales, poniendo en duda si lo más importante en este panorama es el ‘conocimiento’ o la ‘sociedad’. Por otro lado, estamos delante de avances impresionantes desde el punto de vista de la medicina, permitiendo que enfermedades antes tenidas como fatales, como el cancer o el sida, ahora sean controlables y, en algunos casos, curables.


En la película Gattaca (Andrew Niccol, 1997), las parejas deciden, en laboratorio, como serán sus hijos: cual será el color de los ojos, el sexo, si a él le gustará o no jugar al fútbol y hasta interfieren en las probabilidades del niño de desarrollar enfermedades cardíacas: la búsqueda de la perfección de la especie humana.

Pero McLuhan no fue el único profeta de la sociología. Marx y Engels, en su Manifiesto del Partido Comunista, describieron movimientos sociales y políticos que dominarían el planeta décadas después, como la urbanización o el incremento de la mano de obra femenina. Según Rüdiger Safransky, este es “el más conciso y escalofriante testimonio de un proceso que causa estragos en el mundo contemporáneo: la presión inexorable de la globalización”. En el mismo Manifiesto, Marx y Engels adelantan las consecuencias “del infinito progreso de las comunicaciones, que acercan cada vez más a los individuos”, y siguen: “En lugar de las antiguas necesidades satisfechas con productos regionales, surgen otras nuevas que requieren para su satisfacción los productos de los más lejanos países y climas. El mundo se estrecha, los individuos se acercan cada vez más”… Con un siglo y medio de antelación, ellos hablan de la globalización y de las tecnologías que aproximan a todas las sociedades del mundo y nos proporcionan un desayuno cosmopolita, con plátanos de Canarias, café de Brasil, azúcar del Perú y queso suizo. Estamos en todas partes y en nigún lugar a la vez.




Un ejemplo: en el pasado 9 de diciembre, fans de España, Suiza, Holanda e Italia han podido acompañar, en directo, a través de las grandes pantallas del cine, el concierto que Elton John hizo en Paris.
Foto:eltonjohn.com







Y la herramienta sustancial de esa revolución, sin lugar a dudas, es Internet. Si tuviéramos que sintetizar en una sola transformación el conjunto de las transformaciones de la Sociedad de la Información, seria Internet. Por la Red, hemos podido llegar al otro lado del mundo sin cruzar la puerta de casa. Hemos podido establecer una comunicación sin fronteras, sin intermedios, de todos para todos. Ya no se trata de una cadena de televisión diciendo qué película asistirás esta noche. En su lugar, uno puede elegir entre todas las películas ya producidas en la historia del cine. Pero eso no quiere decir que la mundialización de la comunicación no haya llegado a la tele. Es todo el contrario. También estamos, en cierto modo, conectados vía televisión, a través de la repetición de los mismos programas en diferentes países alrededor del mundo.


Chile...


Brasil...


Argentina...


España.
El programa CQC se repite en diversos países, por todo el mundo. Mismo escenario, misma ropa, mismos cuadros, mismo concepto, mismas bromas. ¿Acaso pensamos igual?

Además, Internet posibilita una interactividad que ningún otro medio jamás pensó proporcionar. Los hipervínculos nos llevan por un recorrido infinito de sites, blogs, videos, fotos, juegos, canciones, redes de amistades, creando un verdadero universo paralelo que se desarrolla entre cables, teclas y pantallas. Se trata, pues, de una nueva frontera tecnológica de la escritura, exigiendo nuevas habilidades comunicativas y un mayor esfuerzo de lectura.

La concepción ideológica de la globalización “engendra una imagen de la sociedad más unitaria de lo que es (…) la mayoría de las cosas nos parecen conocidas, sin que las conozcamos realmente” (Safransky, Rüdiger. 2004. "¿Cuanta globalización podemos sorportar?"). Esta capacidad que tiene Internet de unir y aislar a la vez, conecta personas de todas las partes del mundo sin que estas, como dice Safransky, se conozcan realmente. La realidad virtual, los videojuegos cada día más reales (¿o serían irreales?) son ejemplos de este ‘matrix’ subliminal en lo cual estamos engendrados. La conectividad se establece como un modo de vivir. Miles de personas en todo el mundo se emocionaron con el discurso de la victoria de Barack Obama sin nunca haber estado en Chicago – y sin siquiera ser de nacionalidad norteamericana. Las personas establecen relaciones amorosas a través del ordenador – sin nunca haberse tocado. ¿Quiere conocer Egipto, sus pirámides y su historia? Basta pinchar aquí.

En ese sentido, caben algunas preguntas: si Internet es de todos y para todos, si a través de la red podemos conocer a la mayoría de las cosas, si las nuevas tecnologías están siendo capaces de crear vida artificial, ¿Cómo hacer uso de estas herramientas de manera positiva, constructiva e inclusiva? ¿Cómo no perder la individualidad y, a la vez, no aislarse? Y ¿Qué implicaciones políticas tienen una sociedad globalizada?

1. Cómo no perder la individualidad y, a la vez, no aislarse
Rousseau fue el primero en denunciar que la sociedad ahoga la vida individual y, como solución para la alienación, propone el descubrimiento del placer de ser individuo y la fraternidad de todos los seres humanos. En su libro ¿Cuanta globalización podemos soportar?, Safransky cuestiona esa salida, ya que ella ahoga el impulso a la diferencia – motor de la dinámica social. Marx, a su vez, veía en la toma de conciencia social la forma de superar la alienación. ¿que hacer, al final?

En tiempos de Internet, lo primero es, según Safransky, ubicarse. ¿Qué esperas de la Red? ¿Adónde pretendes llegar? Y es sumamente importante establecer metas e, incluso, límites. El exceso de Internet está creando personas “digitales”, que, literalmente, viven en la Web – allí está su trabajo, sus amigos, su ocio. La conexión virtual no puede generar una desconexión de lo real.

2. Cómo hacer uso de las nuevas herramientas tecnológicas de manera positiva, constructiva e inclusiva
Internet, en su esencia, admite una inclusión social sin precedentes. Ningún otro instrumento en la historia de la humanidad permitió que todos tuviesen acceso a la información, como lo hace la Red. Todo está al alcance de los usuarios de Internet, desde que estos sepan como utilizarlo y que les sirva para algo, no solamente para jugar o divertirse. Manuel Castells dice que “Internet se ha convertido en un instrumento de acción social” y es fácil entender esta afirmación si echamos un rápido vistazo en la cantidad de movimientos sociales organizados que empezaron, crecieron o ganaron fuerza y la opinión publica a través de sites, blogs o correos electrónicos. El ciudadano ha encontrado una poderosa herramienta de ejercicio de la ciudadanía, mostrándose capaz de organizarse y saliendo de la condición de mero espectador en el proceso. Así, un movimiento de protección de las ballenas, surgido en Sudamérica, rápidamente gana apoyo y seguidores en Oceanía o Europa. Un paseo virtual te puede llevar a grupos que luchan por los derechos de los indígenas, contra el aborto, a favor del medioambiente, de los homosexuales o de ayuda humanitaria. Por supuesto, los movimientos de presión a los gobiernos están por todas partes de la Red.

Desgraciadamente, existe la brecha digital. Siendo así, entra en discusión un tema que pone en jaque mate la inclusión social de Internet: ¿Qué pasa, entonces, con las personas que no tienen acceso a la Red?

En una entrevista, Castells afirma que “es necesario encontrar formas de acortamiento al modelo económico y tecnológico dominante, sin perder de vista que la globalización es un proceso irreversible (…) se puede hacer el paralelo con la energía eléctrica. Fue la capacidad de distribuirla en todas partes y con motores eléctricos móviles, lo que permitió la gran explosión industrial, y partir de ahí quien no tenía electricidad, por muy fuerte o listo que fuera, no podía funcionar. En este momento es lo mismo, sin la capacidad educativa, cultural y tecnológica lo que se hace está subordinado a la generación de este valor”.

La brecha entre ricos y pobres, como no podría ser diferente, también encuentra su lugar en la Web. Según la perspectiva de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, realizada en Ginebra, en 2003, las políticas para el desarrollo de la sociedad de la información deben centrarse en los seres humanos:

“Nos comprometemos a constituir sociedades de la información y la comunicación centradas en la gente, incluyentes y equitativas. Sociedades en las que todas y todos puedan crear, utilizar, compartir y diseminar libremente la información y el conocimiento, así como acceder a éstos, con el fin de que particulares, comunidades y pueblos sean habilitados y habilitadas para mejorar su calidad de vida y llevar a la práctica su pleno potencial”.
Declaración de la Sociedad Civil

Eso significa que es imposible pensar en una sociedad de la información incluyente y equitativa sin pasar por la inclusión digital. La información tiene que ser un bien público, no una mercancía y el conocimiento un bien compartido y construido conjuntamente, no una propiedad privada.

3. Qué implicaciones políticas tienen una sociedad globalizada
La principal implicación política de una economía totalmente globalizada es la inevitable pérdida de control de los gobiernos nacionales. Las soberanías nacionales están cediendo espacio para la Soberanía Cosmopolita: compartida entre Estados, multinacionales y Organizaciones Mundiales. Ya no hay un poder insubordinado; él está limitado verticalmente y horizontalmente. Todos tienen poder y, a la vez, nadie lo tiene. La realidad es que, actualmente, las cosas se arreglan en el plan internacional. Cada vez más, hablamos de derechos de naciones en vez de derecho de gentes.

Esta pérdida de poder está íntimamente conectada a la pérdida de control facilitada por Internet. Toda esa libertad y ausencia de barreras (culturales, lingüísticas, territoriales) estableció una comunicación irrestricta entre todos sus usuarios, ¡tornándose imposible controlarlos! En EEUU, el gobierno quiso establecer la censura en Internet, pero fueron intentos fallidos ya que, básicamente, esto infringe la libertad de expresión, el derecho primordial del ciudadano. Citando, una vez más, Castells, “La única censura directa posible de Internet es no estar en la red. Y esto es cada vez más costoso para los gobiernos, las sociedades, las empresas y los individuos”.






Mirror´s Edge: para tener la ciudad más segura del mundo, los habitantes de este videojuego tuvieron que dejar de mano toda y cualquier privacidad y libertad. Control total, a todo instante. ¿Real o virtual?

Foto: hatedpig.wordpress.com







Sin embargo, aunque los gobiernos no puedan controlar por vías legales a los usuarios de Internet, estamos siendo constántemente vigilados. Toda información que entra en la Red, allí se queda y, automáticamente, se torna accesible a cualquier persona. Es decir, el problema de Internet, planteado tanto por Castells como por De Kerckhove, es cómo proteger la privacidad dentro de la sociedad electrónica.

Inteligencias en conexión

Me gustaría concluir este resumen con un inquietante planteamiento que Derrick De Kerckhove hace en su libro Inteligencias en conexión:

¿Podría dar lugar esta conexión a una inteligencia
muy superior a la de cada uno de los individuos?

Esta hipótesis sugiere la posibilidad de que estamos experimentando uno de los mayores saltos en la evolución de la especie humana: la conexión de inteligencias humanas, generando una inteligencia superior y universal. De Kerckhove propone que "Internet nos permite acceder a un entorno vivo, casi orgánico de millones de inteligencias humanas que están constántemente trabajando en muchísimas cosas que siempre tienen una relevancia potencial para todos los demás. Se trata de una nueva condición cognitiva a la que llamo "webness" o "inteligencia en conexión".

¿Seria posible que nuestra inteligencia tecnológica superara las inteligencias humanas individuales? ¿Qué futuro nos plantea la Gran Red?

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